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© 2019 por FUNDACION ATUCA

Una biodiversidad que se transmuta al carácter humano

 

¿Se ha preguntado acerca de la causa que lleva a las distintas opiniones que se producen respecto al cambio climático, a estar en un constante enfrentamiento en razón a la naturaleza de sus enfoques?, mejor aún ¿se ha preguntado por qué es una característica en el segundo país con mayor biodiversidad en el mundo?, tal vez es una forma de expresión de la naturaleza mediante nuestro carácter, esa pluralidad de cosmovisiones tangible en los escenarios de encuentro definidos por el consenso o la división; tal vez es la manera en que nuestras condiciones geográficas se transmutan y se encarnan en una especie a la que le ha costado lo indecible comprender cómo gerenciarla, es la forma en que nos pide que tendamos puentes y labremos caminos hacia la unidad.

 

Con ello hacemos referencia al “Conversatorio Implicaciones del Acuerdo de París para Colombia: miradas diversas sobre los retos del cambio climático”, realizado el 11 de julio de este año, al cual asistimos y que al igual que múltiples escenarios de socialización post COP XXI, se trazaron marcados retos en razón a las perspectivas que allí se dieron cita.

 

En primer lugar, intervino María Laura Rojas, Cofundadora y Codirectora de Transforma y Ex Coordinadora de Asuntos Internacionales de la Cancillería, quien mencionó las contribuciones nacionalmente vinculantes, la responsabilidad de los países en desarrollo para movilizar recursos. Un punto clave para comprender el rol e influencia de Colombia en los escenarios internacionales, en materia de cambio climático, consiste en comprender la diferencia de nuestro país con los otros que hacen parte del mundo en desarrollo, pues mientras estos guardan posiciones radicales, Colombia es progresista, razón por la que tiene un papel más interactivo.

 

Una plataforma significativa para la proyección del país frente a otros de la región es AILAC (Asociación Independiente de América Latina y el Caribe), allí el objetivo ha sido el posicionamiento para hacer trabajo conjunto que permita el desarrollo de trabajos ambiciosos. Colombia también es miembro del Diálogo de Cartagena, el cual no es un bloque de negociación, pero sí un espacio de discusión al interior del cual se fijan posiciones estratégicas. El Impacto del país inició desde la COP 19 en 2013, pues fue la que otorgó los lineamientos. En tiempo presente, la meta se sitúa en reducir el veinte por ciento a dos mil treinta.

 

Igualmente, el país cuenta con una política de cambio climático y una ley en la misma materia, además el Plan de Desarrollo incluye una estrategia de crecimiento verde. De la misma forma el Fondo Verde del Clima pide que los países tengan una autoridad nacional designada, que en Colombia está constituida por un cuerpo colegiado.

 

Luego la intervención fue realizada por Diego Cardona en representación de Censat Agua Viva,

 

quien a su vez es el coordinador regional del Programa Selvas y Biodiversidad de Amigos de la Tierra, quien enfatizó la vulnerabilidad y necesidad de adaptación por parte de las comunidades como uno de los compromisos más fuertes del país.

 

Otra parte de la intervención se enfocó al impacto y las relaciones de la lógica de comportamiento por emisiones, allí se enfatizó el carácter global que guardan las acciones locales. En ese sentido, se precisó que un aumento de 2° centígrados implicaría una pérdida de la mitad de la biodiversidad del país.

 

Diana Ojeda investigadora de ecología política y geopolítica feminista en el Instituto Pensar de la Universidad Javeriana desarrolló la siguiente intervención, en la cual se hizo hincapié en la formulación de la política pública en materia de medio ambiente, la cual expresa tintes de desigualdad de género, control y colonialismo; igualmente se marcó la diferencia entre un norte global y un sur global y la naturaleza como aquella que está cuantificada.

 

Igualmente, precisó que el cambio climático se lleva todo por delante, de allí se deriva la importancia de la asociación de la población con los contextos naturales, en algunos de los cuales se han efectuado violaciones a los derechos humanos en nombre de un bien mayor, por ejemplo, las violaciones apaches.

 

José Absalóm Suarez, encargado del proceso de las comunidades negras, desarrolló la siguiente intervención que enfatizó el proceso de conservación de bosques, que, visto a la luz de la experiencia de las comunidades negras, dan muestra de una reproducción del proceso del Estado centralista y de la desarticulación con la realidad del territorio.

 

En ese sentido, se precisó que los acuerdos no reconocen al pueblo negro como sujeto de derecho, tampoco no reconocen su producción de conocimiento. Igualmente, el carácter del territorio y la naturaleza como sujetos de derecho, el cual no se incorpora, pues se debe exigir reparación y compensación por los impactos por el conflicto. 

 

Mateo Estrada Córdoba, en representación de RED+ precisó el carácter de la Amazonia colombiana, cuya extensión comprende 26 millones de Hectáreas, territorio en el que el Estado es débil o no existe, en razón a la mirada diferencial otorgada por el Gobierno. Gobierno da una mirada diferencial a la Colombia sistémica.

 

Diego Cardona en representación de Censat- amigos de la tierra desarrolló el siguiente espacio de intervención, que partió de la reflexión respecto al acuerdo de París, el cual fue propuesto por los mayores responsables de la crisis planetaria, con lo cual, se mantiene el sistema. Así el acuerdo debería ser amplio, global y vinculante. En vez de eso, el acuerdo es voluntario e implica procesos muy largos, aún así, se ha ratificado 154 países, pero el reto de establecer la responsabilidad continúa.

 

 

En temas relacionados con recurso hídrico, el enfoque con el que se cuenta da muestra de una mirada desde arriba, que dista de la realidad, muestra de ello son las políticas agresivas de control poblacional, sin resultados contundentes hasta el momento. Igualmente, las asimetrías son visibles en términos de vulnerabilidad al cambio climático, existen 18 metodologías con enfoques distintos y no todos generan reconocimiento. Igualmente problemático resulta el enfoque de la economía, pues en ella todo se vende, los servicios tienen dueño. Las soluciones reales deben estar enfocadas a reconocer los derechos de los pueblos y garantizar la conservación.

 

Y en este momento surgen varias apreciaciones, pienso en la riqueza de conocimiento que generan conversatorios como este, y luego de escuchar las distintas miradas y actuaciones en torno al manejo ambiental, me lleva a pensar en la urgencia de generar una conversación que además de socializar, produzca compromisos conjuntos, pues reunir enfoques diversos no es una tarea sencilla, aquí se sienta la experiencia gubernamental, la academia, las comunidades rurales… de todos se puede extraer un mensaje oculto en el discurso, la necesidad de acciones en beneficio de las comunidades.

 

Las comunidades son el reflejo de la correcta actuación o no del conjunto de una sociedad, entonces ¿Por qué insistimos en actuar de manera individual?, sabemos que los asuntos climáticos están a la cabeza de los fenómenos globales, entonces, si es un asunto que afecta al conjunto de la vida en el planeta, ¿Dónde está la actuación conjunta?. En este punto, pienso en el artículo de Tatiana Onzaga Barreto y la mención sobre Romper con el pasado sin desautorizarlo (lea el artículo aquí), pues es necesario dejar de lado el modelo definido por las concepciones “ustedes y nosotros”, porque para que ustedes y nosotros existamos en el corto plazo o mediante acciones visibles en nuestros legados, debemos hacer causa común en torno a una realidad, debemos generar en los espacios de encuentro puentes que nos conduzcan a caminos que podamos transitar como especie, desde los distintos saberes desarrollados por nosotros mismos.  

 

Si se piensa, el estado en que está nuestro planeta no es más que una compilación de desencuentros, que se traducen en la alerta roja en la que vivimos, con ello el tiempo dedicado a espacios de encuentro tiene un carácter más valioso que en décadas atrás, entonces tendamos puentes que nos conviertan a todos desde nuestros campos de formación en especialistas en acciones enfocadas a la conservación de nuestro planeta.

 

Los asuntos medioambientales conforman un campo abierto para que todos los saberes trasciendan; además, si lo piensa, el conocimiento que usted ha adquirido es el resultado de múltiples interacciones de personas con distintas cosmovisiones, eso es lo que ha construido el mundo que usted defiende, entonces, se justifica tender puentes para preservar su mundo, mi mundo, el mundo que todos reinventamos cada día.

 

Sea parte del centenar de acuerdos que su mundo, el de su familia, el mundo de sus hijos, de sus mascotas, el mundo donde existen esos sitios hermosos a los que ama ir, los caminos que le gusta recorrer y el mío necesitan con urgencia, pues el discurso de victimización no sirve de nada en un reloj al que se le acortan los minutos. Replique la voz de los acuerdos, la de Atuca y si lo desea únase a la nuestra.

 

“Hagan amigos, fortalezcan conexiones, conozcan a otros jóvenes del mundo, usen las redes sociales y los medios para ser parte del cambio, para inspirar a otros, para cuestionar el establecimiento, para pronunciarse como consumidores, para tener una visión local pero también global…” Kailash Satyarthi, Premio Nobel de la Paz 2014

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