De Pequeños Estados Insulares a Grandes Estados Oceánicos: oportunidades y retos de la economía azul.
- Erika Salazar
- 9 ene
- 2 Min. de lectura

Atolones de Micronesia.
En los últimos años, muchos Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (SIDS) han comenzado a replantear su identidad y su estrategia de desarrollo. Más allá de la limitada superficie terrestre, estos territorios administran vastas áreas oceánicas a través de sus Zonas Económicas Exclusivas (ZEE), lo que ha dado lugar a una nueva narrativa: la transición hacia Grandes Estados Oceánicos (Large Ocean States).
Este cambio de enfoque reconoce al océano no solo como frontera o vulnerabilidad frente al cambio climático, sino como un activo estratégico para el desarrollo sostenible. En este contexto emerge la economía azul, entendida como el uso responsable de los recursos marinos para generar bienestar económico, social y ambiental de manera integrada.
El artículo destaca que la economía azul ofrece oportunidades concretas para los países insulares en sectores como el turismo sostenible, la pesca y acuicultura responsables, las energías renovables marinas y la biotecnología oceánica. Incluso, algunas naciones han explorado mecanismos financieros innovadores, como los blue bonds, para canalizar inversión hacia la conservación y el uso sostenible del océano.
Sin embargo, esta transición no está exenta de riesgos y desafíos estructurales. La magnitud de los territorios marinos supera con creces la capacidad técnica, financiera e institucional de muchos Estados insulares para ejercer una gobernanza efectiva. A esto se suman las dificultades para la vigilancia y el control de actividades ilegales, la dependencia de inversionistas externos y el riesgo de reproducir modelos extractivos que no benefician a las comunidades locales.
Desde la perspectiva de ATUCA, este análisis es especialmente relevante: la economía azul solo puede considerarse sostenible si se construye desde enfoques socioecológicos, con participación comunitaria, fortalecimiento de capacidades locales y marcos de gobernanza que prioricen la equidad, la conservación de la biodiversidad y los derechos de quienes habitan y cuidan el territorio marino.
El mensaje central es claro: pasar de ser “pequeños” Estados insulares a “grandes” Estados oceánicos implica mucho más que una redefinición geográfica. Requiere cooperación internacional, financiamiento alineado con objetivos socioambientales, y una visión de largo plazo que entienda el océano como un bien común, fundamental para la resiliencia climática, la soberanía alimentaria y el bienestar de las generaciones presentes y futuras.
Leer nota completa aquí: https://saisreview.sais.jhu.edu/the-transition-from-small-island-developing-states-to-large-ocean-states-the-promise-and-problems-in-pursuing-the-blue-economy/

Imágen tomada de: Hickey, Gordon & Unwin, Nigel. (2020). Addressing the triple burden of malnutrition in the time of COVID-19 and climate change in Small Island Developing States: what role for improved local food production?. Food Security. 12. 1-5. 10.1007/s12571-020-01066-3.


































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